Ser varón ya es de por sí una forma de ser en el mundo. Y si a eso le sumamos ser padre, entonces ya estamos en un nivel superior de existencia y niveles de atención a lo que nos rodea.

Bien puede ser un nivel superior de multitasking nervioso rayando el ACV o un nivel superior de capacidad de abstracción modo me chupa un huevo. Pero es superior y sólo se logra siendo padre (o docente con cinco cargos). En mi caso, el niño ha descubierto, tarde como por cinco años, Space Cats Magic Fly y lleva al menos dos semanas haciéndome escuchar la canción. 

En estos días de aislamiento también ha descubierto Bob Marley y se ha hecho fanático de All of my love de Led Zeppelin y casi logra sacar en su guitarrita de juguete el riff de The man who sold the world. Por supuesto me llena de orgullo pero… ¿Por qué entonces prestarle atención a esa canción de los gatitos? Pues simple. Porque te taladra los oídos. 

Por eso, para exorcizar este maleficio, me he preguntado qué bandas existen cuyos cantantes no sean humanos y he encontrado cosas muy interesantes.

HATEBEAK

Waldo el loro africano lidera esta banda de death metal oriunda de Baltimore, de dónde nunca salieron porque no quieren estresar a Waldo con giras. Tienen cinco discos de entre los cuales se destaca «The number of the beak». 

COMPRESSORHEAD

Una banda de robots de la cual seguramente dirán los detractores de siempre que no tiene mérito porque es un montón de chatarra programada. Pero el hecho de que el guitarrista tenga 78 dedos debería ser motivo para taparle la boca a cualquiera.

CANINUS

Una banda de grindcore de New York con dos cantantes llamados Basil y Budgie, dos bullterrier con voz de guerreros del inframundo. Grabaron tres discos, por supuesto uno de ellos en colaboración con Waldo el loro. Por desgracia Basil murió en 2011 y ahí se terminó la banda.

FLOPPOTRON

64 disqueteras, 8 discos duros, 2 escáneres, 1 microprocesador y placas Arduino hacen covers de lo que sea.

Para el final les dejo a los Rock Cats, que medio los dejo fuera porque a pesar de su dedicación, evidentemente les falta un poco de profesionalismo.

POR SENSEI LEA